Las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y otros gases de efecto invernadero como el metano (CH4) o el óxido nitroso (N₂O) siguen incrementándose en distintas regiones del planeta. Si esta tendencia continúa, se estima que en la próxima década la temperatura global podrá elevarse de 1.5°C a 2°C (IPCC, 2022).







La elevación de la temperatura planetaria tiene repercusiones en los sistemas climáticos regionales, lo que propicia una mayor frecuencia e intensidad de fenómenos como olas de calor, incendios, tormentas, ciclones tropicales, sequías, acidificación del los océanos y una importante pérdida de la biodiversidad.

Aunado a los impactos sobre aspectos ambientales, la emergencia climática también representa un riesgo de salud pública y cuya gravedad depende de la vulnerabilidad de los grupos sociales y las regiones geográficas que la enfrentan.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el IPCC (2022) han reconocido la importancia de que los planes de acción consideren los contextos ambientales y socio-económicos de cada región, pues no todas ellas son igualmente vulnerables.

A escala nacional, desde principios de la década pasada, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y otras instituciones, formularon un plan de acción (Estrategia de Cambio Climático desde las Áreas Naturales Protegidas (ANPs), ECCAP) para justamente mostrar que las ANPs, gestionadas por diferentes órdenes de gobierno, son fundamentales para nuestra defensa ante este escenario de emergencia climática. Esta estrategia apunta tanto a salvaguardar el capital naturalcomo a reducir la vulnerabilidad de las poblaciones humanas que dependen de los servicios ambientales que las mismas áreas naturales confieren.











La Reserva Ecológica Cuxtal, un territorio estratégico para hacer frente a la crisis climática

La Reserva Ecológica Cuxtal posee una extesión de masa forestal que le permite ser uno de los sumideros de carbono (captura y alamacén de carbono) de mayor relevancia de Municipio de Mérida. La conservación de la masa forestal de Cuxtal es una medida que contribuye a la reducción de Gases de Efecto Invernadero (GEI), por lo que es un lugar estratégico para favorecer los procesos de mitigación, adaptación y resiliencia a los efectos del cambio climático. El IPCC (2022) considera la conservación de los territorio con masas forestales como una de las formas para evitar acumulación de GEI en la atmósfera, cuyos resultados pueden potenciarse al atender también los sectores más contaminantes como el transpote, la energía, y la industria.

El Organismo Público Municipal Descentralizado de Operación y Administración (OPMD) de la Zona Sujeta a Conservación Ecológica Reserva Cuxtal (ZSCE), tiene entre suys labores principales el estudio sistematizado de diferentes parámetros ecológicos y ambientales, incluyendo la evaluación de las dinámicas poblacionales de numerosas especies, y la medición de aspectos físicos y biofísicos prioritarios en las investigaciones de interés de atención a la crisis climática.

El OPMD ha llevado a cabo la construcción de herramientas que permiten visualizar, analizar e inferir la concentración de GEI, esto es de utilidad para determinar el comportamiento de dichos gases tanto a nivel temporal como espacial. Además, el OPMD hace un análisis satelital que se complementa con un monitoreo realizado en campo de: a) la estimación de carbono almacenado en la cobertura forestal, b) la ocurrencia de incendios forestales, c) el diagnóstico situaciona de las comunidades humanas que habitan dentro de la Reserva y d) una revisión peri{odica del estado de conservación de la biodiversidad de la Reserva.

En conjunto, todas estas acciones no son únicamente parte del compromiso que el OMPD tiene para la protección de la Reserva Ecológica Cuxtal, si no que aportan información que puede ser integrada a otros esfuerzos por hacer frente a los retos que impone la crisis climática en la actualidad, tanto a nivel local como a nivel global.